SANGUINE competirá en el Festival de Sitges | ESTRENO 6 DE NOVIEMBRE EN CINES
Competirá en la Sección Oficial en el Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya en Sitges. La nueva apuesta del body horror protagonizada por Mara Taquin y Karin Viard. Una transformación física inquietante que devora la realidad de toda una generación.

- publicado el 21-07-2026
SANGUINE, dirigida por Marion Le Corroller, competirá en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya - Sitges. Tras su deslumbrante estreno mundial en las Midnight Screenings del Festival de Cannes, la película ha iniciado un destacado recorrido por certámenes clave como Transilvania (TIFF), Neuchâtel (NIFFF) y Bucheon (BIFAN).
SANGUINE tendrá su estreno en cines el 6 de noviembre a cargo de Twelve Oaks Pictures y Adso Films.
SANGUINE (Species) es la última sensación del body horror que destaca por alejarse de los dramas hospitalarios convencionales para adentrarse en una propuesta visceral, utilizando el entorno médico como escenario de una transformación física inquietante.
Protagonizada por Mara Taquin (En el borde del mundo, Un blanco fácil, Especiales), Karin Viard (La familia Bélier, El último suspiro, Las apariencias), Sami Outalbali (Sex Education, Una historia de amor y deseo) y Kim Higelin (El consentimiento); SANGUINE sigue a Margot, una joven médica interna en el departamento de urgencias más competitivo del país. Sometida a turnos extenuantes y a un ambiente hiperexigente, Margot empieza a tratar a pacientes jóvenes que presentan mutaciones e infecciones desconocidas, al tiempo que nota cómo su propio cuerpo comienza a sufrir cambios perturbadores.
Inspirada en el cine de referentes del nuevo extremismo y terror feminista como Julia Ducournau (Crudo, Titane) o Coralie Fargeat (La sustancia), Le Corroller utiliza los códigos del body horror gráfico para ofrecer una crítica feroz al agotamiento laboral y a la presión sistemática que ejercen las instituciones sobre las nuevas generaciones. La dirección de fotografía corre a cargo de Guillaume Schiffman (The Artist) y los efectos de maquillaje prostético son obra de Pierre-Olivier Persin (La sustancia).
La prensa la ha calificado como una obra "astuta, extrema e inteligente". La crítica destaca especialmente el uso de unos "efectos visuales brutales y grotescos" que no solo buscan el impacto inmediato, sino que sirven para profundizar en una metáfora audaz sobre las presiones sociales, el agotamiento sistémico y el aislamiento que sufre la juventud en la vida moderna.